Opiniones

Testimonios

¿Qué dicen de mi?

“Tuve la gran suerte de poder disfrutar y recibir un tratamiento de reflexología podal, he recibido este tratamiento de otros terapeutas y sólo puedo decir que la manera que tiene de trabajar tan integrativa dado su bagaje personal, vocación y extensa formación, en mi caso me sirvió aún más.

Rosa posee de mucha sensibilidad y empatía, eso facilita mucho el proceso, permitiendo que sea más fluido, sencillo y natural.

La reflexología “moviliza” muchas cosas en distintos niveles y que la persona que te acompañe en ese tránsito, lo realice desde el corazón, hace que sea más especial la experiencia.
María P.
“Es una excelente profesional, te hace sacar lo mejor de ti mismo/a, con lo que acabas las sesiones con una gran sensación de bienestar.

El trabajo con los niños es impecable. Entiende las necesidades y adapta los ejercicios a ellas. Es una persona con la que conectas enseguida, es un amor. La recomiendo 100%.”
Susana N.
“Rosa del Barco es mucho más que una profesora de Yoga. Para mi, y mis mejores amigos, es una terapeuta única.

Nos enseña a través de su práctica a gestionar las emociones y nos ofrece la posibilidad de poder vivir una vida mejor.

Su bondad, sabiduría y profesionalidad me han dado la paz, el bienestar y la esperanza que necesitaba para poder afrontar retos inesperados que han ido apareciendo en mi camino. Sus conocimientos de aromaterapia y masajes se convierten en acompañamiento delicioso, de lujo sensorial, diría.

Conocí a Rosa a través de la enseñanza de yoga que imparte a mi hijo pequeño y a sus primos. Puedo asegurar que no he conocido a nadie comparable a ella.”
Lydia D.
Rosa acompañó a mi hija en unas sesiones grupales.
Mi hija estaba en un momento muy duro. Muy confusa, se sentía mal porque no entendía nada en las clases y se sentía tonta.

Acababan de diagnosticarle dislexia y su autoestima había bajado mucho. Rosa la ayudó a aceptar y ver la parte buena de su “rareza”.
Rosa es una persona muy sensible que capta la necesidad de la persona, dándole el valor que merece y la acompaña a descubrir sus potencialidades.

Gracias Rosa por estar siempre allí.
Inma R.
Rosa es una profesional con la voluntad de compartir y ofrecer todos sus conocimientos. De carácter amable, abierto y detallista es la profesora que se desea tener para embarcarse en el mundo del yoga. Realizar clases con ella es una manera de mejorar física y mentalmente.
Alba D.
Nuestra experiencia con Rosa fue maravillosa. Nuestra hija mejoró muchísimo con la terapia de yoga para niños con necesidades especiales. A nivel motriz, concentración y ansiedad notamos un cambio importante. Rosa tiene mucha experiencia con los niños y sabe cómo sacar lo mejor de ellos, además de ser muy dulce y buena.
ME
“Mis hijos estuvieron con Rosa en la edad de 11 y 12 años y siento un gran AGRADECIMIENTO por todo lo que aportó a ellos y a mí por tanta sabiduría. Se enfoca en cada persona individualmente como ser único e irrepetible lo cual genera una gran autoestima. Siempre la he recomendado y la seguiré recomendando.”
Mercè.
Conocí a Rosa cuando mi hija estaba pasando por una etapa difícil: tenía 6 años y después del divorcio tenía mucha rabia reprimida y no estaba serena. Con sus sesiones de yoga madre-hija Rosa logró entrar en contacto con el alma de mi niña, supo ver su dolor y crear un contacto entre nosotras dos. Poco a poco mi hija empezó a abrirse y a superar el dolor causado por la separación de sus padres.

Ahora es una chica fuerte y segura que sabe reconocer sus emociones y elaborarlas. Le aconsejo las sesiones de yoga terapéutico de Rosa del Barco a todas las personas que tengan hijos porque ella sabe proporcionarle las herramientas adecuadas para ser una persona emocionalmente madura y segura de sí.
PAOLA A.
Conocer a Rosa ha sido un regalo. Rosa es puro corazón. Pone al servicio su sabiduría y su amor. El yoga que practica es maravilloso. Es una gran profesional y mejor persona.
Montse M.
Llamé a Rosa porque necesitaba ayuda con mi hijo mayor: un niño con altas capacidades que no estaba teniendo un buen rendimiento en clase y cuya educación se me hacía muy difícil. Rosa empezó dándole clases particulares de yoga, y no sólo el niño empezó a cambiar, sino que también me enseñó a verlo, entenderlo y captar todo su potencial. Había días que mi hijo llegaba nervioso e inquieto del cole, y al acabar la sesión con Rosa, salía tranquilo, contento y con una energía renovada y positiva impresionante.

Sus visitas a casa eran tan positivas, que mis otras dos hijas quisieron hacer clase con ella y las ayudó también un montón. Cada clase, (o diría más bien taller porque los niños experimentan, juegan, aprenden y descubren) son completamente distintas: a veces pintan, otras construyen botellas de relajación, otras hacen juegos para desarrollar el olfato, el oído, la psicomotricidad y siempre hacen un poco de yoga, pero siempre como si fuera un juego para que les resulte divertido.

El paso de Rosa por nuestra casa ha sido una bendición y sentimos todos su apoyo incondicional en todo momento. Gracias Rosa.
LAIA A.
Creo que hay personas que son como ángeles, que están llenas de amor, una de ellas es Rosa Del Barco. No solo es una excelente profesora de yoga, es una mujer cuya atención y cuidado son sanadores.
Ima S.