Reflexología Podal

La reflexología podal es una técnica de masaje terapéutico basada en la estimulación de ciertos puntos sobre la planta del pie, denominados zonas de reflejo.
Supone la aplicación de un masaje manual que aplica presión en áreas reflejas de los pies para producir efectos específicos en otras partes del cuerpo.

Muchas son las personas que se han beneficiado alguna vez de los efectos beneficiosos de un buen masaje, pero el masaje podal o masaje «reflexoterápico» no es un masaje normal y corriente, sino un tipo de masaje «especial»

La reflexología podal actúa sobre todo el organismo, efectuando una estimulación de todas las fuerzas positivas, al influir sobre los diferentes órganos y sistemas del cuerpo: circulatorio, nervioso, digestivo, etc. normalizando y equilibrando su funcionamiento. Todo reflejo es una respuesta involuntaria a un estimulo, es la reacción de un órgano o un músculo, que mediante una presión o golpe puede actuar a larga distancia a través de los circuitos nerviosos, mediante las micro corrientes eléctricas que recorren todo nuestro cuerpo. Nuestras células poseen la cualidad de «excitabilidad» y responden a los estímulos que les llegan. La reflexología podal, actúa indirectamente sobre las células ejerciendo su función mediante presiones efectuadas con los dedos sobre ciertas zonas de los pies, activando con ello nuestros centros nerviosos, y nuestros canales de energía.

Origen

La reflexología tiene unos 5000 años de antigüedad, y ya se practicaba en lugares tan remotos como la antigua China, Egipto, Indonesia y en las tribus nativas de los Estados Unidos. De hecho se han encontrado papiros en Egipto en los que se muestra la aplicación de masajes en plantas de pies y manos. Los sabios egipcios descubrieron que había órganos del cuerpo que tenían un punto reflejo en la planta de los pies, y al estimular cada uno de estos puntos se producía una sensación de bienestar y alivio. Esa es la base de la reflexología. También se sabe que en Estados Unidos, los indios Cherokees de Carolina del Norte aplicaban masajes sobre los pies como parte de una ceremonia sagrada, pues creían que los pies al ser nuestro contacto con la tierra formaban también parte de las energías que fluyen de ella.

Por otro lado, la reflexología moderna nace a principios del siglo XX de los trabajos del médico estadounidense William Fitzgerald, que observó que la aplicación de masajes en determinadas áreas de pies y manos provocan efectos anestésicos en otras partes del cuerpo. Con estos  descubrimientos, estableció que el cuerpo humano se halla atravesado, en sentido longitudinal por diez meridianos, cinco en cada mitad del cuerpo, sugiriendo que existe una relación directa entre las diferentes áreas y los distintos órganos del cuerpo.  En 1913, Fitzgerald comunicó sus experiencias a sus colegas, hasta que la noticia llegó al Dr. Edwin F. Bowers, médico y escritor de Nueva York, el cual quiso conocer a Fitzgerald en persona. Tras analizar el método cuidadosamente, Bowers escribió un artículo en 1916 con el nombre de “Zonoterapia”. Durante un tiempo esta terapia estuvo bastante de moda y se difundió mucho en los Estados Unidos. Posteriormente el Dr. Joe Riley, reafirmó la técnica trazando diagramas muy detallados, y en 1919 publicó un libro con el título “Zona-Terapia simplificada”. En los años 30 una masajista norteamericana, Eunice D. Inghan discípula de Riley, se tomó gran interés en el tema, y lo rebautizó con el nombre «Método Inghan de masaje por compresión».

Inghan no solo experimentó el método ampliamente, sino que hizo diagramas sistemáticos con las nuevas experiencias obtenidas en la práctica con diferentes personas. También se dedicó a la enseñanza y tuvo muchos discípulos, entre ellos varios europeos. Así se fue extendiendo la práctica de la Zona-Terapia hacia Europa en los años 70 y de ahí a la Reflexología actual.

A lo largo del tiempo, se fue descubriendo que la cabeza y los pies representan dos puntos claves del ser humano; dos polos opuestos entre los que circulan separadamente varias corrientes energéticas, unas por el lado izquierdo, y otras por el lado derecho. Estas corrientes energéticas verticales van desde la cabeza a cada extremidad de los dedos de los pies y las manos. Así es como los dedos gordos de los pies representan la cabeza y cada zona de pies y  manos se corresponde con diferentes partes del cuerpo, órganos, músculos y glándulas situadas a lo largo del recorrido, sobre los que se puede actuar a distancia, presionando en la zona refleja correspondiente. 

Mediante la realización de numerosas pruebas, paciente tras paciente, con los años se fue construyendo un diagrama de las zonas correspondientes a los diferentes órganos, músculos y glándulas del cuerpo. Durante la última década, la reflexología se ha popularizado en todo el mundo, gracias a la difusión de la dígitopuntura y otras terapias alternativas. 

A medio y largo plazo se pueden observar excelentes resultados, especialmente si el organismo todavía posee suficiente energía para hacer reaccionar las células del cuerpo de una manera progresiva, en beneficio de todos los órganos tratados mediante reflejo, hasta llegar a recuperar la armonía del cuerpo en conjunto. 

Esto no significa que la Reflexología cure todas las enfermedades o elimine todos los dolores, pero sí puede aliviar muchos dolores, revitalizando las células del cuerpo, actuando sobre los órganos y sistemas de nuestro organismo, y activando el uso de nuestra propia energía de autocuración, para recuperar así el estado de armonía y equilibrio. 

Beneficios de la reflexología podal

La reflexología aplicada en los pies puede proporcionar importantes beneficios:

  • Es relajante.
  • Alivia el estrés.
  • Activa la circulación sanguínea.
  • Afloja las contracturas.
  • Mejora la calidad del sueño.
  • Activa el sistema inmunológico.
  • Favorece mecanismos de depuración y eliminación de toxinas.
  • Equilibra los distintos sistemas.

La Reflexología Podal, produce una estimulación de las defensas del organismo y favorece la eliminación de residuos y sustancias tóxicas, estimulando los procesos de regulación naturales del organismo, por lo que se puede aplicar a cualquier paciente como terapia médica complementaria.